Lamento comunicaros una cosa, los bebés no nacen con un pan debajo del brazo, nacen con un puzzle debajo del brazo. Lo sé, yo también me sentí un poco decepcionado pero bueno son las consecuencias de hacerse adulto, hay que desmitificar y asumir una serie de realidades aunque sin matar nunca a ese niño que llevas dentro y que te mantiene vivo, con ganas de experimentar, de dejarte llevar y de vivir sin más. Yo lo llamo el puzzle de la vida. Viene envuelto, precintado y muy bien protegido. Uno no ve el momento de abrirlo para empezar a montarlo pero no es un puzzle necesariamente fácil de armar. Uno abre la caja y se encuentra con un montón de piezas de todos los tamaños, colores y formas posibles. Es cuando se dice: “Pero cómo coño encajo todo esto?” . De entrada ves que hay unas piezas que están absolutamente fijas en la caja y que difícilmente vas a poder desprenderte de ellas. Unas veces pensarás que son las piezas más bonitas que te podrían haber tocado y en ot...